La aventura de ser abuela en Steemit

Cada hijo que nace es una alegría para nuestro corazón, una responsabilidad y un reto también, los vemos crecer y siempre estamos a la expectativa,  pendientes de cada uno de sus pasos. Es un aprendizaje en el cual no valen las experiencias ajenas, somos nosotros padres protagonistas de un proceso en el que dejamos muchas veces el sueño, turnándonos para atender una fiebre o cuando están pequeñitos que requieren de toda nuestra atención.

Llega el día en que ya son hombres y mujeres y les corresponde emprender el camino que se han forjado, construyen también su familia y traen hijos al mundo y de pronto nos encontramos con la buena nueva de que somos abuelos.

En mi caso cada vez que me he enterado de que viene en camino un nieto la alegría es inmensa.  Es una experiencia maravillosa de amor inmediato, ante la sospecha de un posible embarazo ya comienzo a anticipar el momento y cuando ya es definitiva, prueba en mano, comienzo junto con la madre a esos preparativos de coser, tejer, bordar y planificar.  Eso me encanta.

Las abuelas somos más consentidoras que como lo hicimos en el papel de madres, quizá porque sabemos que la responsabilidad no recae totalmente en nosotras y también porque ya sabemos el camino recorrido.

Yo he tenido la suerte de conocer hasta ahora a 7 de ellos, aún tengo un hijo soltero por lo que queda abierta la posibilidad de conocer algunos más.  El mayor de ellos es David.

David José cumplirá doce años el próximo mes de junio, cursa sexto grado, es un niño educado, tranquilo, honesto, estudioso y habilidoso en temas de tecnología.  Pertenece al Sistema,  y forma parte de la Orquesta Folklórica Alma Llanera, toca maracas, cuatro y bandola. Está actualmente reiniciando su actividad en Steemit, con el proyecto Club12 Pequeños Embajadores.  Y será mi tarea enrumbarlo en este camino de saberes, con la confianza de que el trabajo que aquí realice reforzará su desempeño escritor, el cual ya hace bastante bien, pues está atento a las palabras y se esmera por no cometer errores ortográficos, algo que le hemos recalcado desde que comenzó a escribir.

David y su hermano Daniel

Guiarlo en este proceso me resultará sumamente fácil porque las destrezas principales ya la tiene, un empujoncito y todo estará bien .

Vamos para allá


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