El valor de la palabra

Algo muy especial tenemos los seres humanos para que hayamos podido idear este sistema de signos con los que podemos comunicarnos de forma oral y escrita.

 

Existe un legado inmenso que reúne los vocablos organizados en forma de novelas, poesías, ensayos, tratados, testamentos, y demás documentaciones donde la palabra es la que preside, sin ella ninguna de estas escrituras estarían presentes.

 

En la vida diaria la palabra hablada es la responsable de servir de vehículo a la información, al conocimiento, y a la comunicación en sí.  A esta última se le atribuyen  todas las rupturas y problemas de las relaciones interpersonales.

 

Una palabra mal empleada puede agriar el trato entre la gente, pero cuando no es una, sino dos, tres, cuatro y más, el intercambio se vuelve insoportable.  Mucha gente es mal hablada y lo atribuye a la crianza o al  lugar de procedencia y a veces hay hasta cierto orgullo en esa idiosincrasia que le impone ese rasgo distintivo.  Geográficamente existen zonas que se caracterizan por una manera en particular de hablar, algunos de manera más rápida, que cuesta hasta entender lo que dicen, otros más pausados y otros por el empleo de groserías y expresiones de mal gusto, que se vuelven inclusive motivo de chistes y es visto como parte del ingenio y la cultura del lugar.

Muchos se proyectan como simpáticos y hasta se ganan la vida haciendo chistes; cuando es solo una cuestión de forma, pero el trato de la persona es amable, se vuelve tolerable y hasta podría ser ameno, pero cuando el trato soez se acompaña de un tono de voz elevado y una actitud hostil no es para nada agradable.

 

La mala palabra va horadando y poco a poco desgasta el afecto, nadie que esté en su sano juicio está dispuesto a mantener una relación ni amistosa, ni afectiva, ni circunstancial donde la grosería  y el tono ramplón sean la constante.  Eso no es saludable.

El habla en un buen tono de voz es un bálsamo, aireada es una bofetada.  Cultivar la palabra hablada es un adiestramiento que puede obtenerse en cualquier momento, solo hace falta que la propia persona desee aprenderlo.
El resto de las imágenes fueron elaboradas en canva.com

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