La Importancia del Perdón

Por muchas razones las personas llevan encima una carga de agresividad, la cual vuelcan en el otro ante cualquier situación que les haga sentirse amenazados; andan a la defensiva y reaccionan con insultos inclusive ante alguna pregunta que se les haga.

Un motivo frecuente en Venezuela es la inconformidad por los altos precios de cualquier producto, lo que ocasiona ver con frecuencia caras largas y rostros agresivos y predispuestos.

 

Acumular el resentimiento ante tanto irrespeto puede generar problemas de salud.  Ya está comprobada la influencia que tiene el estado anímico en el bienestar del organismo, es necesario entonces tomar medidas que nos ayuden a liberar el estrés y quitarle peso a las situaciones diarias que puedan resultar lesivas para nuestra paz.

 

Aprender a perdonar es un mecanismo que permite liberar las tensiones acumuladas y la indisposición hacia cualquier persona, por algo que nos haya ocasionado.  Es bueno reconocer que el tiempo que dedicamos a rememorar la ofensa nos quita energía y creatividad.  Mientras nosotros estamos haciendo ese pésimo ejercicio,  el otro está viviendo su propia vida y si está acostumbrado a la violencia verbal ni siquiera se tomará el tiempo para analizar lo que hizo o las consecuencias que pueda ocasionar sus acciones, por lo que invertir  nuestro tiempo en revivir la ofensa no hace sino empeorarnos el malestar con las consecuencias que se deriven de ello.

 

Obviamente, esto no es nada fácil y es natural que en un primer momento el enojo no nos permita analizar la situación de esta manera, es bueno drenar la ira, quizá coversando con personas cercanas que nos den su punto de vista y luego dejar de lado el problema y proceder a perdonar.

fuente

Yo tengo un mecanismo particular que hasta ahora pienso que me ha dado resultado.  En una oportunidad mi loro me atacó, hasta ese momento se había comportado de manera dócil conmigo y yo le colocaba el alimento, le hablaba, y  le hacía cariño, pero en una oportunidad cuando le coloqué su comida aprisionó mi dedo con su pico fuertemente y me ocasionó una pequeña herida, fue doblemente doloroso porque el animal dejaba claro que no le era para nada simpática y porque la herida resultó enconosa.  A partir de allí seguí colocándole su alimento pero con suma precaución para evitar otro ataque y así me he mantenido hasta ahora, yo lo sigo atendiendo, le hablo y me río de sus gracias pero sé que puede atacarme en cualquier momento.

 

Esto lo aplico con las personas, cuando alguien tiene un comportamiento que considero inadecuado, evito volver a exponerme, ahora ya sé que esa persona tiene esa manera de responder o de actuar,  la sigo tratando dependiendo del vínculo,  pero me cuido para evitar que se produzca otro intercambio desagradable, ahora yo sé que el loro muerde, pero no me engancho con la situación, no me quedo atrapada allí, intento comprender las condiciones por las que estaba pasando esa persona en ese momento, trato de ser empática y por experiencia sé que luego se me olvida lo que en algún momento generó algún inconveniente y todo sigue sin ningún problema.

 

Hace unos días vi en otra red social el siguiente video que me ha resultado muy  ilustrativo y al mismo tiempo inspirador.  Se los recomiendo.

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